El proyecto de enseñar tecnología a los niños es apasionante.

Muchos padres han tomado conciencia que el futuro al que se enfrentan sus hijos es diferente al que ellos tuvieron que enfrentarse. Es cierto que los tiempos siempre cambian y que la evolución en toda la historia nunca ha parado, pero la evolución tecnológica de nuestra sociedad en los últimos 20 años ha sido sorprendente.

Los niños nacidos en las ultima década son los llamados “nativos digitales”. Desde que nacieron viven rodeados de ordenadores, conexiones e información. Pero el haber nacido en una época no garantiza nada. Hay personas que nacieron hace 60 años que están en la brecha tecnológica como auténticos nativos digitales y jóvenes nacidos en las ultimas dos décadas que desconocen todo de la tecnología que les rodea, pudiendo ser catalogados como auténticos analfabetos digitales.

Estar en el entorno adecuado  y la facilidad de acceso a la información es un primer paso para el aprendizaje, pero no es suficiente. Como padres debemos tomas las decisiones que ayuden a nuestros hijos a prepararse para el futuro, a crecer como personas independientes que son capaces de aprovechar las oportunidades que se les presentaran en el mundo en el que vas a vivir.

Ayer publicaba Enrique Dans en su blog un post titulado Niños y tecnología: un pequeño decálogo. Recomendamos la lectura del decálogo completo, como todo lo que publica Enrique, un autentico divulgador tecnológico. El sexto punto nos permitimos extraerlo

En el incide no solo en la importancia de no ser simples usuarios de la tecnología, sino de comprender lo que hay detrás. Como el aprendizaje de la tecnología debe dejar de ser una asignatura accesoria para convertirse en un punto clave para valorar la oferta educativa del colegio al que llevas a tus hijos.

Lo más importante de la tecnología no es su uso, sino el entendimiento de lo que tiene detrás. Usar un ordenador o una app es sencillo y las barreras de entrada al aprendizaje no han hecho más que disminuir a lo largo del tiempo. Entender por qué el ordenador funciona no lo es tanto. Es exactamente igual que la Física: entender que u objeto cae cuando lo soltamos es fácil, pero entender por qué cae no lo es tanto. La tecnología y las ciencias de la computación son ya una ciencia al mismo nivel que la Física, la Biología o las Matemáticas. No enseñamos Física a un niño para que se convierta en físico, sino para que entienda que vive en un mundo gobernado por las leyes de la Física. Del mismo modo, debemos enseñar Ciencias de la Computación a niños que están necesariamente destinados a vivir rodeados de objetos programables. La tecnología no puede ser una asignatura accesoria, extraescolar o “que no entra en la media”. Tratar de elegir, en la medida de lo posible, colegios en los que el desarrollo de esas habilidades sea considerado importante es una buena métrica de tu responsabilidad. La educación ha cambiado una barbaridad, la memorización y los libros de texto dejan paso a metodologías apoyadas en la cualificación de la información, en la comprensión activa, en el contraste de fuentes, en los proyectos y en la interacción con el entorno. Si el colegio de tus hijos no va por ese camino, es muy posible que tengas a tus hijos en el colegio equivocado.